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Arqueta de hueso altomedieval

Posted in Escultura

En el mismo lugar se guarda una arqueta de hueso de época altomedieval,
de la que, según Paulina Junquera
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, hay constancia
de que fue entregada por Felipe II al Monasterio en 1576 sin que
se conozcan otros datos acerca de su procedencia; sin embargo,
Rotondo indica que no llegó a El Escorial hasta mediados del siglo
XIX, precisando Gregorio de Andrés
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que entraría en San Lorenzo
hacia 1827-1828. Con anterioridad estuvo situada en el Camarín
y en la Celda Priora! Baja, habiendo sido exhibida en las exposiciones
internacionales de Barcelona (1888) y Madrid (1892).
De forma rectangular (29 x 13 x 12 cm.), tiene cubierta plana y
cuenta con unas abrazaderas de forma también plana y de época
posterior. Tanto la cubierta como los laterales presentan unos relieves
de aspecto un tanto tosco como propio de la época de ejecución.
En el frente de la caja, recorrido por una serie de círculos, se
desarrollan tres escenas: a la izquierda, Santa Elena descubriendo
la cruz, que es transportada luego por dos hombres; en el centro, la
Crucifixión con San Longinos y Estefaton; y, a la derecha, el Santo
Entierro. El lateral derecho muestra a los cuatro evangelistas,
mientras que en el lado izquierdo aparecen dos ruedas con figuras
apocalípticas. La parte posterior está dividida en cinco compartimentos,
de los que dos tienen follaje y los tres restantes, bandas
entrecruzadas. La cubierta está decorada con unas cenefas laterales
con serpientes entrelazadas y cinco compartimentos: los dos de la
zona superior ofrecen dos pares de figuras de querubines y, dentro
de sendos círculos, los animales simbólicos de los evangelistas San
Mateo y San Juan; los dos inferiores, otros dos pares de figuras con

nimbo y los símbolos de San Marcos y San Lucas; la escena central,
que se desarrolla en vertical, está dedicada a Cristo en majestad,
con el Sol y la Luna a ambos lados de la cabeza. Todos los relieves,
que muestran una talla bastante profunda, estuvieron policromados,
quedando hoy escasos restos de color.
Puede ser estimada como obra de algún taller castellano que trabajase
antes de la brillante etapa del reinado de Fernando I y Doña
Sancha. Datada por Goldsmichdt a fines del siglo X o comienzos
del XI, el mismo investigador la relaciona con la arqueta similar
que se conserva en el parisino Museo de Cluny y con una pixide
del Germanische National Museum de Nüremberg, indicando el carácter
un tanto bárbaro todavía de tales piezas.

 

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