Palacio del Enebral

Tellería Bartolomé, Alberto y Patón Jiménez, Vicente (2010). “Palacios del olvido”. EN AA.VV. Palacios de Madrid (pp. 651). Madrid. Dirección General de Patrimonio Histórico. Vicepresidencia, Consejería de Cultura y Deportes y Portavocía del Gobierno de la Comunidad de Madrid.
 
Ya de principios del siglo XX debe de ser la reconstrucción del palacio de El Enebral, donde un arquitecto desconocido reaprovechó los restos de una edificación del siglo XVIII para levantar un alcázar castizo de raigambre herreriana, en consonancia con su ubicación en el término municipal de El Escorial, y a la vista del propio monasterio de San Lorenzo.
 
El edificio resultante presenta planta levemente trapezoidal en torno a un patio central, con dos plantas a las que se suma una tercera en las torres con chapiteles que señalan las cuatro esquinas al modo de los palacios construidos en el siglo XVII; ejecutándose los paramentos con aparejo toledano y reservándose la sillería para la portada que acoge la puerta principal y el balcón de hierro forjado que la corona.
 
Esta interesante construcción sufrió nuevas ampliaciones en la posguerra, cuando se adosaron a ambos lados sendas alas bajas que desembocan en estancias cuadradas coronadas por linternas cupuladas, al tiempo que se levantaba en las cercanías una pequeña capilla exenta con planta de cruz latina coronada por una cubierta piramidal de planta octogonal.

Monasterio de prestado

Este conjunto tuvo su relevancia histórica durante los primeros años de construcción del Monasterio.

En las primeras visitas al lugar, Felipe II utilizaba como aposento la única casa de dos plantas existente, que pertenecía al cura vicario de la localidad, el bachiller Pedro Montero. Para ello se realizaron una serie de ampliaciones y mejoras y se añadió una huerta que el rey donó una vez que se trasladó del edificio. (1)

La comunidad jerónima alquila otra casa el segundo día de pascua de resurrección de 1561 en la que se alojarían los frailes religiosos Juan de Colmenar, Juan de San Jerónimo y Miguel de la Cruz, y Andrés de Almaguer, nombrado veedor y contador de la fábrica (2).

En enero de 1562 se prevé que lleguen y se asienten en El Escorial 8 religiosos (prior, vicario y 6 frailes) y a sus criados (2).

Los jerónimos alquilan una casa a Catalina la Rubia y Alonso el Rubio que acondicionarán para albergar el convento con una pequeña capilla, algunas celdas y la plantación de algunos frutales en el huerto (3).

Probablemente en julio de 1562 se realiza el traslado, ya sin Andrés de Almaguer que había alquilado la suya propia. Para acoger a los nuevos religiosos se realizan una serie de reformas (El Oficial carpintero Juan de la Isla realiza algunas puertas, ventanas y tabiques para las celdas de los religiosos en septiembre de 1562). Presumiblemente estas celdas se construyen en el lado derecho de la fachada de la vivienda alquilada que va desde la esquina de la calle de San Lorenzo, hasta la esquina de la calle Alfolí. (2)

Dado que la comunidad jerónima estaba interesada en su adquisición, el 27 de junio de 1564 se procede a la tasación del inmueble de Bernabé Rubio, vecino de El Escorial, compuesto de casa con corrales y huerto, por importe de 67.300 maravedíes (2).

En 1565 se amplia la capilla y tal vez en 1566 la elevación de una planta, siendo tasados los trabajos por Fray Antonio de Villacastín, Francisco Gutierrez y García Quesada (3)

En junio de 1567 (posible errata del libro), son adquiridos los inmuebles en 97.500 maravedíes, junto con las casas que habían servido de aposento a Juan Bautista de Toledo (3).

Hasta 1567 no se producirán nuevas obras de ampliación y reforma del convento. En ese año y a continuación de las celdas mencionadas se hace un refectorio, la cocina y la capilla del convento y ocho nuevas dependencias encima de ellas. A la izquierda del edificio se situa el Oratorio y el aposento del Rey, anejo a la capilla del convento. Todo ello alrededor de un patio. (2)

El 22 de abril el carpintero Pero Gutierrez realiza un cuarto completo (paredes, suelos y tejados) que, puede corresponderse con el refectorio (50 pies de largo por 20 de ancho). El 4 de mayo se hace un suelo de madera posiblemente para la cocina (12 pies de largo por 17 de ancho). En julio, el albañil destajero Esteban Frontino realiza el aposento real en sí, es decir las paredes y atajos de la pieza y dos escaleras (una que subiría a la pieza principal y la segunda que comunica el aposento con el tejado) y un balconcillo de madera que da a la plaza de la Villa. En ese mismo mes el oficial carpintero Blas Galletero realiza un importante destajo relativo al aposento del Rey, en cuya descripción se advierte que estas dependencias disponían cinco ventanas grandes y cuatro pequeñas y un oratorio privado. En octubre se hace un nuevo cuarto encima del refectorio añadiendo ocho celdas más. Las obras se completan con el arreglo del patio o claustro probablemente prexistente y situado detras de la fachada del convento que daba a la plaza. En su parte opuesta y en la misma época se construyen las Caballerizas Reales. (2)

Hacia 1569 se instala el Obrador del Bordado en el que 20 oficiales, dirigidos por fray Lorenzo de Montserrat, realizan los ornamentos religiosos del Monasterio (2).

Cuando en 1971 los monjes abandonan el convento este está formado por una capilla con una amplia sacristía, un convento con 18 celdas, los aposentos del rey, unas caballerizas, una casa con chimenea (casa de los Servicios de su Majestad) y un patio empedrado con pozo, todo ello cerrado con una cerca con entradas independientes para la vivienda del rey y el convento (3).

En 1575 en el antiguo convento se ubica el Hospital de la fábrica destinado a la mano de obra. Para ello se hacen importantes reformas para acoger a los laborantes y al personal administrativo. En 1576 es remodelado en su totalidad, encomendandose las trazas de la nueva construcción probablemente a Juan de Herrera. Se edifican dos enfermerías encima de una cantina para ailar las dependencias hospitalarias de la humedad del terreno (3).

El hospital constaba de dos plantas divididas en varias salas (4)

En 1578 el rey comprará dos casas colindantes dónde se instalarán el médico y el cirujano del hospital (3).

A la muerte de Felipe II en las depend

(1) Gabriel Sabau
(2) José Luis Cano de Gardoqui García
(3) D.G. Arquitectura

Pedro del Hoyo advierte desde el principio las necesidades logísticas que serán necesarias para su desarrollo: alojar a las personas que participan en la obra (laborantes, personal administrativo, religiosos, etc.) y garantizar el abastecimiento tanto de materiales como de provisiones.