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Grupo escultórico del Patio de los Reyes

Posted in Escultura

Se trata de seis figuras realizadas por Juan Bautista Monegro que representan a seis, mal llamados, Reyes de Judá. 

A la izquierda aparecen Josafat y Ezequías, a la derecha Josías y Manasés y en el centro David y Salomón. 

Todos ellos tienen algo que ver con el Templo o su reconstrucción, pero haciendo hincapié en la lucha contra la herejía y la defensa de la religión.

En la bases de cada figura se leen las siguientes inscripciones:

  • Josafat: Lucis ablatis Legem propagavit (Traducción: Destruidas las prácticas idólatras, renovó el culto de la Ley).
  • Ezequías: Mundata domo Phase celebravit (Traducción: Limpió el Templo y celebró la Pascua).
  • David: Opera exemplar a Domino recepit (Traducción: Recibió la traza de la obra de las manos del Señor).
  • Salomón: Templum Dño [Domino] aedificatum didicavit (Traducción: Edificó el Templo y lo dedicó al Señor).
  • Josías: Volumen Legis Domini in venit. (Traducción: Encontró el Libro de la Ley en las ruinas).
  • Manasés: Contritus Altare D. instauravit (Traducción: Arrepentido, restauró el altar del Señor).

Estas inscripciones son de 1660 y se deben al padre Santos, sobre una idea original de Arias Montano, cuyos textos desaparecieron.

“Están realizadas en granito, pero las cabezas, las manos y los pies son de mármol blanco. Llevan además los atributos (coronas, cetros y emblemas) de bronce dorado a fuego. Están documentadas dos coronas a cargo de Gregorio de Salazar. También sabemos que los cetros, insignias y otras coronas fueron realizados por el escultor Sebastián Fernández. En todo caso los modelos de estos atributos fueron obra de Monegro. En cuanto al tamaño, se optó por el colosalismo. La obligación era hacer figuras de quince pies (unos 4,20 ms.), pero la medida se aproxima a los cinco metros. Téngase presente el aumento que representa la corona.”

“El 27 de abril de 1584 se preveía la colocación de las estatuas y a tal efecto se contrató el andamio con los carpinteros Juan de la Laguna y Julián Martínez. Se especifica la razón: “para subir las figuras de los Reyes que ha hecho y va acabando Juan Bautista Monegro, escultor”. El transporte de los bloques y la subida de las estatuas son operaciones minuciosamemente descritas por fray Juan de San Jerónimo. Precisa que para el acarreo de cada uno de los bloques se necesitaron cuarenta pares de bueyes. El diseño del andamio y la maquinaria para la subida correspondieron a Juan de Minjares, aparejador de cantería del monasterio. Constituyó un auténtico espectáculo el ver subir las estatuas. Señala Fray Juan que el aparejador diseñó “un ingenio y con tal contrapeso, que subió al rey Manases dentro de una hora estando presente el Rey nuestro señor”. Fija en una hora el tiempo de esta operación. El miércoles primero de agosto se procedió a colocar al rey Josafat, empleando media hora. Y el tres de agosto de 1584 ascendieron al rey David, acortándose el tiempo de la subida: un cuarto de hora. Insiste nuevamente fray Juan de San Jerónimo: “hallóse Su Majestad al presente con las personas reales al poner destos Reyes”. Esta insistencia viene a pregonar que Felipe II estuvo interesadísimo en el cambio de la fachada y elección de las estatuas de reyes. Fue testigo presencial de la colocación. No cabe reconocer mayor interés por la estatuaria.”

 

 

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