Santo Cristo del Templo

Iniciando el estudio por la Basílica, encontramos en primer lugar
el llamado Santo Cristo del Templo, también conocido como el
Cristo de Gracia o de la Buena Muerte. Obra española del siglo
XVII, los padres Ximénez y Quevedo dicen que es de pasta, mientras
que Ponz -que ya alabó su “muy buena figura”- y el P. Mayorga
lo supusieron erróneamente de cartón y estimando que medía
dos metros. En realidad, mide 195 x 180 x 36 cm. y se muestra en
actitud expirante, con los ojos abiertos y mirando hacia lo alto como
si estuviera hablando con el Padre. Los cabellos son de pelo
natural, como ocurre en otras célebres imágenes hispanas de la
época, y cubre su desnudez con un paño de tela azul con adornos de
plata, resultando ser, al parecer, una talla de completa anatomía
como en el caso de Cellini antes comentado. Está situado en la
cuarta capilla del lado de la Epístola de la Basílica, junto a la denominada
Puerta de las Procesiones que comunica con el claustro
principal.

Nicolás Jiménez Hernández
Dinamizador de inquietudes, creador de ideas, redactor de programas y proyectos, impulsor y gestor de iniciativas, promotor y comunicador. Gran capacidad de trabajo individual y en equipo, de adaptación a los cambios y para incorporar avances tecnologías al trabajo cotidiano.

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